Maldita Nerea arrancó como todos esperamos, y como nos tiene acostumbrados, con temazos que hicieron temblar el Movistar Arena, esperaba un espectáculo grande, y no era menos con el grupo murciano, Maldita Nerea.
¿Como fue?
A medida que caía la noche del 16 de diciembre de 2025, una noche fría, pero con ganas de entrar en calor, y así fue, todo el público entró súper abrigado hasta llegar a quitarse hasta la camiseta algún apasionado. Todos esperábamos los primeros compases, el repertorio fue una mezcla equilibrada entre nostalgia y actualidad de sus temas. Himnos como “El secreto de las tortugas”, que recientemente recobró nueva vida con una versión junto a Melendi, aunque no la pudieron cantar en directo, Melendi estaba ocupado haciendo dueto con India Martínez.
La energía fue creciendo con temas reconocibles que forman parte del ADN de la banda, como “Bailarina”, “Un planeta llamado nosotros”, y otras piezas que despertaron recuerdos de distintas etapas vitales en muchos de los asistentes. Cada melodía fue recibida con entusiasmo, palmas sincronizadas y letras entonadas al unísono.

Espectáculo, puro y duro
Fue todo un espectáculo, y todos los asistentes tendrán ese recuerdo para siempre, y más cuando canto «Por eso», una canción que lleva años sin cantar en Madrid, y menudo escenario para hacerlo. Tras un inicio frenético, entre cada canción, o cada dos, se tomaba un respiro, o para un cambio de escenografía o simplemente para saber qué tal esta el público, si les seguían en Instagram, o si era su primera vez en un concierto de Maldita Nerea.
La producción, sin grandes artificios pero bien ajustada, acompañó sin dominar: luces envolventes, buena acústica y un montaje que permitió tanto momentos íntimos que el público le encantó todo lo que hicieron. Todo estaba en su perfecto equilibrio, sin resaltar nada.
Como no, termino con el secreto de las tortugas, después de casi dos horas de concierto, donde dio tiempo para todo, reflexionar, llorar (los más apasionados), reír y sobretodo, pasarlo en grande, termino con 4 minutos frenéticos con todo el público entregado.
