La artista barcelonesa abrió el (V)Alor Tour en la Sala Garaje Beat Club con un directo íntimo, eléctrico y cargado de mensaje.
Murcia fue el punto de partida del (V)Alor Tour 2025, la primera gira nacional en solitario de Sombra Alor. La cantante y compositora barcelonesa aterrizó este sábado en la Sala Garaje Beat Club con un concierto en formato dúo. Fue acompañada por Alejandro Calandria a la guitarra, que conectó desde el primer momento con el público.
Arropada por una base electrónica de ritmos cambiantes y letras que no esquivan el compromiso ni la emoción, Sombra Alor ofreció un directo que se movió entre la contundencia y la vulnerabilidad. Transitó por sonidos que iban del reguetón lento al house, con pinceladas de psytrance, manteniendo siempre una tensión emocional que sostenía el pulso del show.
La artista, que formó parte de colectivos como Tribade y Ketekalles, presentó un repertorio que combina temas nuevos con reinterpretaciones de su etapa anterior. El set incluyó también versiones acústicas de otros artistas, como Clandestino de Manu Chao o Me sabe a sal de Marta Santos, que sirvieron como momentos de respiro y complicidad.
Entre tema y tema, Sombra Alor se dirigió al público con naturalidad, recordando la importancia de ocupar el espacio, de sentirse parte, de hacer comunidad. Su discurso, lejos de ser impostado, fluyó con la misma sinceridad que sus canciones.
El concierto cerró con El amor, tema emblemático de su paso por Ketekalles, que fue recibido con entusiasmo y cantado al unísono por el público. Una despedida simbólica de una etapa y declaración de intenciones de lo que está por venir. El (V)Alor Tour acaba de empezar, pero ya deja claro que el proyecto de Sombra Alor tiene recorrido, profundidad y una voz propia que no necesita etiquetas.






