Proyecto salvación se presenta como uno de esos thrillers de ciencia ficción que aspiran a combinar espectáculo, reflexión y emoción humana.
Esta dirigida por Phil Lord y Christopher Miller, la película adapta la novela Project Hail Mary de Andy Weir, y convierte una premisa científica compleja en una experiencia sorprendentemente accesible y emocional.
Desde su arranque, ya nos deja claras sus intenciones, usan clásico recurso en estas obras cinematográficas como es, hombre con mucho pelo se despierta, no sabe donde esta, intenta averiguarlo, se quita el pelo y la barba larga y a seguir. Uno de los puntos negativos de esta pelicula, es como cambia de pelo, y casualmente tiene exactamente el mismo pelo que de antes de irse, punto negativo para maquillaje y vestuario.
Con Ryan Gosling ya sabemos que nos vamos a encontrar, sabemos que siempre va a tener gracia, y en esta nueva pelicula suya, nuevamente es cómica, y el lo hace aun más cómica, por como es, ya te hace gracia verlo en pantalla, sabes que te va a soltar un chiste, o varios como es en esta pelicula, a veces hasta demasiados, pero es un recurso bueno, a mi parecer, ya que si no seria demasiado científica y demasiados tecnicismos que igual el espectador no le hubiera convencido con tanta ciencia. Consigue que estemos durante mas de dos horas y media atentos a la gran pantalla.

¿Es interesante?
Como decía, si es interesante, muchos tecnicismos de ciencia, mucho dato y palabras que no hemos oído nunca o si hemos escuchado en alguna pelicula, pero realmente nadie sabe a que se refieren. Pero en esta obra la comedia y lo simple que es, te da igual y te hace disfrutar de ella en todo momento. El argumento es tan simple como básico, salvar la tierra, misión imposible.
Visualmente, la película apuesta por una estética limpia y funcional. El espacio no es aquí un espectáculo grandilocuente, sino un entorno hostil y silencioso que refuerza la sensación de aislamiento. La dirección evita el exceso y confía en la tensión progresiva y en el desarrollo del personaje, lo que da como resultado un ritmo pausado pero absorbente.
Sin embargo, no todo funciona con la misma eficacia. En su tramo final, la película tiende a simplificar algunos de los dilemas más interesantes que había planteado, optando por una resolución más emocional que intelectual. Aunque esto puede resultar satisfactorio para el gran público, deja la sensación de que el film podría haber profundizado más en sus implicaciones científicas y éticas.
Conclusión: Proyecto salvación es una ciencia ficción inteligente, accesible y emocionalmente honesta, sostenida por una gran interpretación de Ryan Gosling. Sin reinventar el género, logra algo quizá más difícil: hacerlo cercano, humano y entretenido sin renunciar a su base científica.
