Marty Supreme confirma que Josh Safdie no solo sabe filmar el caos, sino también esculpir personajes que respiran contradicción como es el de Thimothée.
Menuda prueba tenia el bueno de Josh, tras hacer toda su carrera como director junto con su hermano, esta era su primera prueba de fuego, y de que manera, menuda forma de superar las expectativas y creer cual de los dos era la mente pensante. La película es para y por Chalamet, que se marca una actuación increíble y que encarrila la pelicula a donde se merece estar, en el olimpo.
Lo que diferencia este biopic del resto de biopic, es que no estamos hablando de un héroe, estamos hablando de un hombre obsesionado por su sueño, ser el mejor, y esa obsesión le da varias ostias de realidad durante sus dos horas y media de pelicula. Ante una Nueva York de cloacas, esa estética que siempre llama la atención de las producciones de A24, y eso que es la pelicula menos A24 que tiene.
Marty Supreme habla por si sola, una estética bien cuidada de Safdie, con unos ángulos de cámara que a veces se desenfoca, una visión muy acertada con el sountrack, ese inicio, con esa introducción tan buena que ya te mete de lleno, con un «Forever Young» que todos conocemos.

¿Oscar a la vista?
Estamos ante posiblemente uno de los Oscars más jovenes, con tan solo 30 años, Timothée ganará la siguiente edición a mejor actor protagonista, sin ninguna duda superará a uno de sus amigos y mentores, Leonardo DiCaprio. Su actuación recuerda a un héroe incomprendido que se convierte en villano, ¿o el villano en héroe?
Estamos ante un actor de presente y futuro que cada año hace una pelicula para estar nominado a esa categoría en los premios, pero esta vez si que la va a ganar, sin dudas. Podría ser un papel parecido al de Leonardo, en algunos sentidos, a «Una Batalla tras otra», por ser tan característico ese personaje, pero el de Marty tiene mucho más juego.
Conclusión
Uno de los grandes aciertos del film es su mirada sobre el éxito y la identidad. Marty Supreme muestra como es una obsesión mala, como una persona la puede cagar una y otra vez y sin conseguir lo que quiere. Nos muestra la doble cara que tiene el deporte. Como el ego supera a todo lo demás.
Puede que Marty Supreme no sea esa pelicula que a todos nos va a encantar, todo el mundo puede mirar su duración y darle pereza querer ver una pelicula sobre un jugador de tenis de mesa, pero ya simplemente por su cartel, quien esta en frente de el, merece la pena verla, Timothée Chalamet ganará el siguiente Oscar, y bien merecido.
