Morir no siempre sale bien es una película de Claudia Pinto, directora que viene de ganar un Goya al mejor documental.
Morir no siempre sale bien es una película de humor negro coral con una mirada atenta a lo social. Una comedia de enredos, muy disparatada que no para de dar giros de guión. Claudia Pinto ha cambiado de registro y sale bastante airosa de su hazaña.
Morir no siempre sale bien, la comedia de lo incómodo
El marido y el hermano de Rosario (Tamara Casellas) se quedan sin trabajo tras un despido improcedente y, ahogados en deudas, deciden secuestrar el cadáver de su antiguo jefe para pedir un rescate por él. El plan, torpe desde el minuto uno y sin plan B, se complica cuando Inés (Ana Wagener), la viuda adinerada, y sus hijos se dan cuenta del secuestro.
Cruce de mundos y un reparto que no falla
Lo más interesante de la película no es el secuestro en sí, que funciona, sobre todo, como excusa narrativa. Sino la dinámica que se genera cuando Rosario e Inés, dos mujeres de mundos sociales opuestos, terminan siendo, en muchos momentos, las cabezas más frías de una historia llena de hombres desbordados por el dinero y el orgullo.
En ese sentido, Tamara Casellas y Ana Wagener sostienen el peso emocional desde lados opuestos del tablero y demuestran su poderío actoral, mientras que Juan Carlos Vellido (Ximo) y Pau Durà (Jesús) aportan el costado más torpe y desesperado de la trama.
Sin duda, se trata de un reparto coral equilibrado y bastante acertado.
Lo que podría no funcionar
La comedia negra es un género que exige equilibrio constante entre la ironía y el fondo dramático. Morir no siempre sale bien, siento que se sujeta meramente con la trama del secuestro y que deja la lucha de clases entre las dos familias un poco de lado. Considero que si se hubiese explotado más lo segundo, podría haber sido mucho más divertida y mordaz.
¿Merece la pena ver «Morir no siempre sale bien»?
Con un equipo técnico solvente, una premisa con gancho y un buen reparto, Morir no siempre sale bien llega el 26 de junio con la ambición de hacer reír señalando algo real: la distancia y la dependencia mutua entre quienes tienen el dinero y quienes solo tienen las deudas.


