Michael, el rey, el mejor de todos los tiempos, porfin salió su película, dirigida por Antoine Fuqua, posiblemente su misión mas difícil como director, encapsular la vida del artista más influyente del pop moderno en una sola película (hablaremos de eso más adelante). El resultado, sin embargo, es una obra que deslumbra en la superficie pero se queda sorprendentemente corta cuando intenta mirar hacia dentro.
La película recorre la trayectoria de Michael Jackson desde sus inicios en los The Jackson 5 hasta su consolidación como estrella global en los años 80, centrándose especialmente en la transición hacia su carrera en solitario. No sé mete más adentro debido a que lo dejan todo para otra parte… si, otra pelicula, sin fecha de estreno, contará el resto de su historia. En esta por lo menos nos cuenha como se construye la leyenda, su ascenso, el niño prodigio, el talento desbordante, la lucha por la independencia artística, toda la parte bonita, y su lucha contra su padre, pero realmente lo que queremos ver… Nos enseña realmente poco.
De lo mejor de la película son las interpretaciones, la primera de ellas es Colman Domingo, da miedo cada vez que sale en pantalla, aunque en momentos, más que un padre, se parece a un mafioso, pero no quita que sea la mejor actuación. Todo el mundo quiere y hablará de Jaafar Jackson, en su debut cinematográfico, todas las miradas hacia el. A nivel actoral, pésimo, sobreactuado en ocasiones, aunque captura gestos, voz y presencia escénica con una precisión casi inquietante, es un si pero no. Cuando la película se centra en la música, las coreografías, los ensayos, el proceso creativo alcanza su mejor versión. Ahí, Michael funciona como un espectáculo vibrante, capaz de transmitir por qué su protagonista redefinió la cultura popular.
El rey sin su corona
Sin embargo, esa potencia que tiene en momentos se diluye en el terreno narrativo. El guion de John Logan es malo, a veces te hace aburrirte en una película de este calibre, que es música constantemente, que te hace tararear algunas de ellas, opta por una estructura convencional, entonces realmente hubo momentos que hasta se me hizo larga, y ese final… mejor lo comentamos más adelante.
La película evita sistemáticamente los aspectos más controvertidos y complejos de la vida de Jackson, construyendo un retrato casi idealizado. La figura del artista aparece más como icono que como ser humano, lo que resta profundidad emocional al conjunto.
Este enfoque genera una paradoja: cuanto más intenta la película homenajear a su protagonista, menos logra comprenderlo. Como es la relación con su padre, es uno de los pocos elementos que aportan conflicto real, pero incluso ese eje dramático queda desarrollado de forma desigual.
Al igual que la relación con su madre o sus hermanos, no tienen ningún peso en la película, sobretodo sus hermanos, al margen de las actuaciones, su madre lo intenta pero se queda en el quiero pero no puedo.
Sus años oscuros
Fuqua también está flojo, dejando planos muy pobres y algunas veces pensando, ¿porque? Lo mejor son los momentos musicales bien coreografiados. Sin embargo, incluso en estos pasajes hay una sensación de “recreación” más que de experiencia: la película reproduce los hitos, pero rara vez los reinventa o los dota de una mirada propia.
Uno de los aspectos más discutidos —y más problemáticos— es su decisión de detenerse antes de los años más oscuros y polémicos del artista, dejando la historia incompleta y con una sensación de relato fragmentado o directamente censurado. Esto convierte a Michael más en un prólogo que en una biografía definitiva. Esto es realmente lo que cabrea, no entiendo esa decisión, esperemos, que se mojen, si no, se convertirá en el peor biopics de todos, aunque hasta el momento, lo está siendo por la crítica.
Conclusión: Michael es un biopic espectacular en lo formal y fascinante en sus momentos musicales, pero muy malo en todo lo demás (la mayoría). Brilla como homenaje, pero falla como retrato.
