La larga marcha adapta la novela homónima de Stephen King (escrita bajo el seudónimo Richard Bachman) y la traslada a la gran pantalla bajo la dirección de Francis Lawrence.
El film plantea un futuro distópico en el que cien jóvenes deben caminar sin detenerse, quien se quede atrás sufre consecuencias mortales. El concurso, cruel y despiadado, plantea una metáfora sobre disciplina, sistema y el valor de la vida cuando está en juego.
De las cosas mas buenas de esta pelicula son las actuaciones principales, lideradas por Cooper Hoffman y David Jonsson, dotan de humanidad al relato, sus personajes sufren, dudan, retroceden, pero siguen avanzando, todo por la recompensa final, el dinero. Es increíble el mensaje que nos manda la pelicula, ese de “caminar sin detenerse” simboliza tanto una resistencia física como una resistencia frente al sistema que decide de antemano los vencedores y vencidos.
La crítica especializada ha respondido muy positivamente: La larga marcha ha logrado situarse entre las adaptaciones de King mejor valoradas, con amplios elogios por su tono oscuro, directo y sin concesiones, aunque hay parte de la critica que atiza a esta pelicula, debido a que puede a llegar a ser plana, ser repetitiva. Nos hemos acostumbrados a que en estas pelis, sea todo muerte, sangre a mansalva y muchas cosas sin sentido, como el juego del calamar o los juegos del hambre, pero precisamente esta adaptacion del libro, que la sigue mas menos bien, se hace diferenciar de aquellas pelis.

La película no es perfecta. A pesar de su fuerza visual y temática, el guion requiere una elevada suspensión de la incredulidad ¿sería viable caminar tantos kilómetros, sin descanso, con mínima alimentación?. En cierto momento, esta lógica extrema puede restar verosimilitud al relato, ya que hacen muchos, muchísimos kilómetros, o millas como esta puesto, y es algo increíble por los días en los que hacen todos esas millas.
En definitiva, La larga marcha es una propuesta vigorosa, madura y necesaria dentro del cine distópico. No busca entretener con fuegos artificiales, sino incomodar y hacer pensar con ese mensaje que te deja. Su potente premisa, junto a una dirección seria, la convierten en una de las adaptaciones más destacadas de Stephen King hasta la fecha, y que no tiene punto medio, te gusta o no te gusta.
