Blue Moon (2025), dirigida por Richard Stuart Linklater, además de un homenaje, es una inmersión dramática en la historia de una leyenda olvidada de Broadway.Blue Moon hace alusión a la balada clásica de 1934 escrita por Richard Rodgers y Lorenz Hart.
Blue Moon: Un alma rota en la noche de 1943
La trama se desarrolla en la noche del 31 de marzo de 1943. Mientras el mundo celebra el éxito arrollador de «¡Oklahoma!», el nuevo y exitoso musical de su antiguo compañero creativo Richard Rodgers (interpretado por Andrew Scott), el letrista Lorenz Hart (interpretado magistralmente por Ethan Hawke) se refugia en el bar Sardi. La película nos presenta a un hombre luchando contra el fin de su carrera, una dañada autoestima y la imposibilidad de encontrar el amor, mientras el mundo exterior avanza sin él.
El largometraje funciona como una pieza de cámara con una marcada estética teatral. Con un solo espacio (un bar) como escenario principal, la película se centra en Lorenz Hart, uno de los más grandes letristas de la historia de Broadway.
Un duelo de ingenio y profundidad
Si algo define a Blue Moon es su brillante guión. Es una sucesión interminable de diálogos rápidos, ocurrentes, elegantes y graciosos por momentos. Los personajes divagan sobre el amor y el arte, hilvanando sutiles reflexiones tan diversas como profundas. Habrá quien se sienta abrumado por este ritmo y tanta «palabrería», pero es precisamente aquí donde reside la trama intelectual y dramática de la obra.

Actuaciones estelares: un trío magnético
El reparto de Blue Moon es, sin duda, su fuerte. Ethan Hawke destaca con una de las mejores actuaciones de su carrera. A través de una curiosa caracterización que reduce su estatura y le otorga un aspecto muy peculiar, Hawke borda el papel de perdedor y de intelectual en la noche. Esta interpretación ya ha sido reconocida con una nominación a “Mejor Actuación Principal” en los Gotham Independent Film Awards.
Junto a él encontramos al carismático Andrew Scott y a Margaret Qualley que, pese a su breve aparición, va forjando una filmografía cada vez más interesante.
Veredicto final
Blue Moon es un claro homenaje a la cultura y a las grandes figuras de la época dorada de Broadway entre 1940 y 1960. Durante una hora y cuarenta minutos, Linklater consigue equilibrar la diversión de los diálogos en contraposición con lo triste y deprimente que en realidad es la situación de su protagonista.
A pesar de su nominación al Oso de Oro en Berlín, es una película que puede dividir la opinión de los espectadores. Su ritmo lento, cercano al teatro, puede ser un aspecto negativo para el público general. Sin embargo, para aquellos cinéfilos que buscan el ingenio en los diálogos, y valoran las reflexiones profundas sobre la creación artística y las actuaciones magníficas, Blue Moon es, sin duda, una experiencia cinematográfica inolvidablemente melancólica.
